Tengo una pregunta sencilla para ustedes y es: ¿creen que, como bloggers, booktubers o bookstagramers que somos, somos "salvadores de la literatura"? Es una pregunta un poco rara, lo sé, pero viene a que el día de ayer me encontré en Instagram la publicación que les pondré a continuación, y se me antojo extender el tema y ¿por qué no? ampliarlo a blogger y bookstagramers, que tambén vamos en la bola de gente que habla de libros en internet.
Tengo que decir que estoy muy de acuerdo con las cosas que vienen en este post, sin embargo yo añadiría en la bola tanto a bloggers como a bookstagramers. No, yo no creo que seamos salvadores de la literatura por una sencilla razón: La literatura nunca ha estado en peligro. Lo que ocurre actualmente es que mucha gente se acerca a ella porque encuentran recomendaciones en YouTube, o en blogs, o en Instagram, lo cual no está mal, de hecho es bastante bueno, pero no significa que las personas que en internet hablamos de libros los estemos salvando, pues los únicos a los que se les puede dar ese mérito, es a los autores que no paran la fábrica, que luchan por ser publicados o que surgen "de la nada".
Me decidí, después de debatirme todo el día, a compartir esto, porque no solo me ha tocado ver comentarios de gente que casi idolatra a X o Y persona en internet, personas que aseguran que tal o cual libro es muy bueno porque alguien a quien siguen lo recomendó, o hasta personas que se molestan si uno les dice que un libro que recomendaron parece interesante y no tenemos a las dos semanas una reseña publicada en nuestro propio sitio. Y es que, creo que la idea de abrirse, o visitar, un blog, un canal o una cuenta dedicados a libros y literatura, no debe ser una decisión que se tome para creerte el mayor héroe de los autores a los que publicas, ni para ver si te agrada la persona que lo administra y a partir de ahí creer que lo que esa persona dice es 100 por ciento real e irrefutable, es algo que debe hacerse porque tienes ganas, porque te gusta y quieres compartir, o porque quieres consultar segundas opiniones aparte de la tuya.
Y hablando de las opiniones, ese es otro tema que influye: La honestidad, porque, si estás aquí para dar tus opiniones, no vas a decir que X libro es la gran maravilla por cualquier motivo que se te ocurra, si realmente no te ha gustado, ni vas a hablar pestes de otro que en realidad te gusta, por cualquier X motivo. Y no hablo precisamente de dar una reseña positiva o negativa porque una reseña tiene que estar completamente fundamentada, con argumentos válidos y reales, y considero que a muchos nos falta aún camino para lograr tener siempre verdaderas reseñas críticas.
Por último, y dentro de este mismo tema, les digo con más amabilidad de la que tenía al escribir los párrafos anteriores, que creen sus propias opiniones. No me refiero, si son seguidores, a que dejen de seguir a sus bookstagramers, bloggers o booktubers, ni, si son parte de la bola como yo, a que dejen de publicar sus entradas como mejor las saben hacer o a que dejen de hablar de los libros que les gustan, pero sí los invito, a todos a que fomenten y tomen lo que les gusta, sin subirse los aires ni poner en pedestales a las personas del otro lado de la pantalla. Creen sus propias opiniones y tomen la de los otros como una segunda, para contrastar.
Del consumismo no hablo porque ya es una decisión de cada quién comprar o no los productos más recientes que salgan pero los sigo invitando a que se formen sus propias opiniones y no hablen de nada en base a la opinión de otra persona (porque, créanme, si les toca con alguien que sabe de lo que habla, los van a desbancar).
Eso es todo, no tengo idea de qué pasará con esta publicación, si alguien se ofenderá o si otros estarán de acuerdo, pero es mi opinión y he tratado lo más posible de darla sin que pueda resultar ofensiva para nadie. ¡Nos leemos luego!